7 ABR 2012

Buenos Aires/Santiago, 2012

Con Cynthia Shuffer decidimos hacer un juego. Armamos una lista de cosas que cada una tendría que hacer el mismo día, yo en Buenos Aires y ella en Santiago. De esta forma, ella me haría recorrer mi ciudad adoptiva y, de vuelta, yo la movería por la suya natal, además de construir con una cordillera de por medio, dos versiones de un mismo día.

La lista es la siguiente:

1. Tomarse un café en un lugar donde nunca antes te has tomado uno.
2. Colgarse de la rama de un árbol.
3. Escribirle un mail a alguien que no ves hace tiempo.
4. Tomar la primera micro que pase y andar al menos 15 cuadras.
5. Comer un almuerzo que tenga rojo y amarillo.
6. Jugar al rin raja.
7. Dejar un objeto personal en algún lugar público.
8. Dejar un mensaje para la otra en un muro.

 

 

La versión de Cynthia se podrá ver próximamente aquí.
Intenté tomar un registro y anotar cada una de las cosas que hice. El resultado, en orden cronológico, es el siguiente.

7 ABR 2012

5.

Comí choclo con mayonesa y merquén.

4.

Caminé un rato para evitar andar por las calles habituales. Crucé la línea del tren y llegué a Neuquén. Nunca había tomado colectivo en Neuquén, así es que caminé a la parada más cercana, que resultó ser la del 172. Pensé que me acercaría al Parque Centenario, que me parecía el lugar ideal para encontrar un árbol al que trepar. Sin embargo el colectivo dobló a la derecha por Acoyte, cruzó Rivadavia y luego dobló nuevamente a la derecha por Guayaquil, dibujando una U que me dejó muy cerca del lugar desde donde había partido.

1.

Me bajé unas cuadras luego que tomara Guayaquil y caminé por Rosario. Quise acercarme al Parque Rivadavia, no perdí de vista que necesitaba un árbol. Mientras iba rodeando el parque, una paloma voló entre tres personas que nos cruzamos. La chica que venía de frente a mí dijo: y la concha de tu madre paloma del orto. Llegué al borde del parque y me senté en un café al que nunca antes había entrado. Se llama Café Plaza.  Pedí un café y un tostado de queso y jamón. Luego fui al Parque, para encontrar un árbol, pero estaba cerrado.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

2.

Caminé en la dirección a mi casa. En la esquina doblé al sentido contrario y caminé por Emilio Mitre. Doblé varias veces, en varias calles pequeñas. En una de ellas encontré un árbol con tronco diagonal. Decidí treparlo, asegurándome que no había nadie en la calle, porque me daba vergüenza. De guata en el tronco principal pude tomar tres fotografías.

 

 

 

 

 

6.

En la misma cuadra, toqué el timbre en una casa y corrí. Mi intención era filmar el momento del timbre y la carrera al huir, pero llegando a casa, al ver el video, me di cuenta que me puse muy nerviosa y sólo grabé un par de segundos de la huída. Para darle un carácter de mayor importancia a mi registro, edité el video agregándole una versión dramatizada.

 

8.

En la esquina de Emilio Mitre con Alberdi encontré unas construcciones de cemento que hacen de macetas de los árboles de la calle. En ese lugar dejé el mensaje para Cynthia.

7.

Ya de vuelta, casi en la esquina de mi casa, vi un teléfono un público. Dejé ahí un juguete que me salió una vez en un Kinder Sorpresa. Ese día, al abrir el huevo de chocolate, Cynthia me dijo, “menos mal que salió un juguete, sino se iba a deprimir”. Esto por que las últimas dos veces que había comprado un Kinder Sorpresa, me había salido un puzzle.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

3.

Al llegar a casa, le envié un mail a mi amigo Benjamín, a quien no veo desde hace más de dos años. La última vez que lo ví, se llevaba mi cama a su casa. Yo se la dejé de regalo, porque estaba desarmando mi hogar santiaguino para venir a vivir a Buenos Aires.